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un día cualquiera EN EL CEIP BOADA …

por Giulia Pedrotti. Historiadora del arte. Voluntaria de LCA 2008.

(Viernes 25 de enero de 2008)

La habitacion está iluminada por el sol de la tarde…veinte niños de entre 10 y 11 años cierran los ojos y atentos los oídos escuchando música clásica llevada por Natali, nuestra tallerista venezolana que con su voz suave y tranquila empieza la clase de dibujo con un ejercicio de relajación. Olvidado todo lo que está fuera de esa habitación, la locura de los juegos, el estrés de los deberes… los niños empiezan a mirarse en un espejo, captando sus rasgos y proyectándolo con un lápiz sobre una hoja blanca, rigurosamente con la mano izquierda (y los zurdos con la derecha) y sin levantar nunca la punta del lápiz del papel. Resulta divertido, a veces parece difícil pero al final se reconstruyen las características que dan forma a nuestro rostro. Empezando por pequeñas partes, un ojo, luego el otro, pasando por todas las lineas que lo rodean, sin mirar la hoja y dibujando sólo de memoria, se pasa a la nariz, a la boca, hasta completar la cara. Los niños se divierten mirando los resultados conseguidos, enseñándose sus obras. Al final de la clase todos recogen las cosas, los espejos y guardan los dibujos, para prepararse para el ejercicio de relajación final, antes de dejar el colegio.

(Viernes 15 de febrero de 2008)

Música y lápices. Esta vez nuestros retratos se llenan de colores: se escucha sólo las ceras sobre las hojas, mientras cada uno disfraza su autorretrato coloreándolo. Encontramos presos, indios, princesas, angelitos, bailarinas de sevillanas, una máscara del Zorro, unas diablesas…un corro de disfraces del carnaval recién acabado. Hay quien se lo trabaja más..que tarda mucho sólo en acabar y perfeccionar su retrato..y otros que van más rapido, pasando de este dibujo a otro, dejando que los pasteles al oleo se deslicen en los papeles. Al cabo de dos horas cerramos los ojos, respiramos profundamente abandonando todos los pensamientos de la semana, dejando que todo nuestro cuerpo se relaje: la cabeza, el cuello, los brazos, las manos, la espalda, las piernas, los pies… poco a poco estamos flotando en el mar: el sol nos da gustito, nos acaricia la piel, un sabor dulce y bueno nos llena la boca, un atmósfera suave nos abraza. Estamos listos para dejar la clase…¡hasta el proximo viernes!

(Viernes 22 de febrero de 2008)

¿Cuáles son las emociones?
¿Cómo las identificamos?
¿Cómo las expresamos con el cuerpo?
Hoy tenemos que parar un momento nuestros pensamientos y fijarnos en cómo nos sentimos, escuchando nuestras emociones. No es muy habitual que nos paremos a pensar en nosotros: las emociones suelen aparecer repentinamente y cambiar nuestro humor…
Describir éstas con palabras puede resultar difícil, con Natali intentamos hacerlo con palabras pero, sobre todo, a través del dibujo.
Los niños describen las sensaciones que sienten, eligiendo los colores que las identifican y buscando en el reflejo de su rostro en el espejo los rasgos que diferencian un momento de felicidad de uno de enfado.
Hay quien se siente adormilado, otro alegre…uno elige como emoción el enfado dibujándose apretando los dientes y frunciendo el ceño. Cada uno llena el papel de lineas y colores vaciando su propio estado de animo.
La clase termina como siempre cerrando los ojos durante la relajación y dejando todas las lineas que ha trazado nuestro espíritu en la clase…

(Viernes 29 de febrero de 2008)

Ha pasado una semana y los niños siguen pensando en sus propias emociones, indagando por donde surgen. El corazón parece ser el centro de nuestras conexiones así que ahora la tarea es imaginar cómo puede ser nuestro corazón y dibujarlo. No hace falta que sea real sino que represente nuestro interior, como pensamos que sea.
Hay algo de sorpresa y dificultad en representar aquello que tenemos dentro de nosotros pero que no hemos visto nunca, pero los niños entre sus estudios de ciencias y su fantasía ¡consiguen crear una serie de corazones de diferentes tamaños, colores y formas!
En un látigo de amarillo y lila, rosa y morado, azul y rojo, verde y naranja vibran los corazones de los niños que, orgullosos de sus obras, no paran de enseñárselas unos a otros.

(Viernes 7 de marzo de 2008)

Igual que los pintores expresionistas de principios del siglo XX, también los niños acompañados por las sugerencias de Natali encuentran una nueva forma de enfrentarse a la realidad. Los elementos característicos en los que centrar la atención son las sombras y las luces de las figuras: no importa reflejar lo que ven de manera fiel y realista, sino romper las lineas y las formas, transmitiendo emociones y sentimientos desde lo más profundo. Jugando con las manchas de colores como si fueran rompecabezas, se configuran las caras de los niños expresando fuerza y vitalidad. Los contrastes nos permiten individulizar y reconocer las características propias que se van sumando en cada nueva hoja de papel… Los niños se atreven sin miedo probando soluciones nuevas, comparándose entre ellos aprenden cada vez algo interesante. Presionando más o menos con la cera logran efectos distintos, acercando un color vivo a uno más apagado consiguen expresividad y se dan cuenta de las variadas posibilidades diferentes que se pueden obtener.

No se trata de Picasso sino de Hamza, Mohamed, Ismael, Saraya… y de todos los demás que, llenando los papeles de manchas, configuran sus rostros, sus manos y los elementos de lo que están rodeados en la clase.

(Viernes 11 de abril de 2008)

Esta tarde los niños se han dividido en parejas y con el lápiz en la mano izquierda se fijan en el compañero que tienen en frente.

La música acompaña los movimientos de las manos, en líneas fluidas, hay sorpresa en los ojos de cada uno cuando llega el momento de enseñar los resultados conseguidos. Alguien se reconoce, otros se ríen un poco divertidos al notar como se transforman sus rasgos a través de los ojos de los amigos. Como siempre al final se interviene con ceras de colores, dando aún más expresividad y personalidad a las obras.

La clase termina con un ejercicio de relajación que nos lleva mágicamente en un avión, a una playa de Venezuela, de donde acaba de regresar Natali…y con su voz nos imaginamos los lugares, los olores, las luces y los colores… hasta regresar a la realidad, respirando profundamente, con ánimo quieto.

(Viernes 18 de abril de 2008)

Seguimos con el trabajo del viernes pasado, para añadir más detalles a nuestros retratos: alguien repasa con un rotulador las líneas para darle fuerza.

Los niños que han acabado los primeros de dibujar a sus compañeros pasan a otro ejercicio, muy relacionado con la relajación: se trata de pintar mandalas.

No hay ningún tipo de disciplina expresa para dibujar mandalas, sino hacerlos según los propios gustos estéticos e imaginativos… las decoraciones concéntricas que salen son siempre distintas e infinitas las posibilidades.

Algunos niños intentan dibujar con la boca, llegando a resultados nuevos y divertidos.

(Viernes 25 de abril de 2008)

Hoy la clase se hace al aire libre.

Divididos en grupos de tres los niños se sientan bajo los arboles del patio… buscando los elementos para fijar en el papel. Parece más difícil, porque son muchos los detalles que se repiten y se mueven en la inmensidad de las ramas.

Cerrando los ojos, tocamos los troncos para reconocerlos con las manos, respiramos bajo del sol, mirando y copiando todo lo que nos rodea, como hacíamos en la clase, sumando a nuestros rostros todos las líneas que captamos.